Detrás de cada pieza excepcional, hay un molde que lo hace posible.

Desde 1984, diseñamos y fabricamos moldes de alta especialización en fibra de vidrio con resina de poliéster y elastómeros para diseño industrial, arquitectura y restauración patrimonial. Cada encargo parte de cero: sin soluciones estándar, sin atajos.

Cuatro décadas de trabajo han generado algo difícil de replicar: la confianza de clientes que llevan años —algunos décadas— confiando en nosotros para sus proyectos más exigentes, desde mobiliario urbano de hormigón hasta piezas de diseño de autor o la recuperación de elementos patrimoniales únicos.

Nuestro trabajo no termina cuando entregamos el molde. Acompañamos al cliente durante su proceso de producción porque sabemos que un molde bien concebido reduce imperfecciones, optimiza costes por ciclo y aguanta más usos, haciendo el proceso más eficiente y sostenible a largo plazo.

Si tienes un proyecto que requiere precisión real, estamos listos para escucharte.

Soluciones a medida

Análisis

Si la pieza existe solo como idea, la desarrollamos en CAD hasta definir cada detalle con precisión. En esta fase, y conocoendo el proceso de fabricación del cliente, determinamos la estrategia de extracción, el número de partes del molde y el material más adecuado.

Un molde es una herramienta de producción, no un producto estándar. Antes de fabricarlo, estudiamos en detalle la pieza a reproducir: el material con el que se va a trabajar, el grado de dificultad de extracción, si el molde es para línea o producción manual, la temperatura del entorno de trabajo y el tipo de soporte estructural necesario. Ese análisis previo es lo que determina si el molde durará cien usos o diez mil.

Prototipo

Construimos el prototipo con materiales de fácil mecanizado —poliuretanos de densidad específica— y lo acabamos para que refleje a la perfección la pieza final. El cliente obtiene así una prueba de volumen real antes de comprometer el molde definitivo.

Molde

Con el prototipo validado, fabricamos el molde en el material que mejor se ajusta a la pieza y al proceso: poliéster laminado con fibra de vidrio, silicona o poliuretano de colada. La dureza del elastómero se calibra en función de la geometría y la exigencia de producción.

Prueba en producción

La única forma de saber si un molde funciona es obtener una pieza. Una vez terminado, realizamos varias reproducciones y las entregamos al cliente como prueba de molde. Es el cierre natural de un proceso integral: no damos el trabajo por acabado hasta que la pieza sale bien.

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